Jujuy se posiciona nuevamente entre las provincias argentinas con una de las tasas de femicidios más altas del país, según el informe anual presentado por el Observatorio de Mujeres de la Matria Latinoamericana (MuMaLá). En 2025, la provincia reportó 5 femicidios, lo que se traduce en una tasa de aproximadamente 1,2 femicidios por cada 100 000 mujeres, ubicándola por encima de muchas otras jurisdicciones y entre las más afectadas en relación a su población femenina. Las organizaciones feministas exigen la declaración de Emergencia Nacional en Violencia de Género ante este panorama.
Las estadísticas generales a nivel nacional también muestran un contexto grave: entre el 1 de enero y el 31 de diciembre de 2025 se registraron 266 femicidios en Argentina, junto con 997 intentos de femicidio, lo que evidencia una problemática persistente en todo el país. En este contexto, Jujuy no solo se encuentra entre las provincias con altos índices relativos, sino que también forma parte de una región, el Noroeste argentino, donde tradicionalmente los femicidios han sido más frecuentes.
Al comparar con datos oficiales nacionales, se observa que, si bien en términos absolutos provincias más grandes como Buenos Aires o Santa Fe registran mayor cantidad de casos, Jujuy figura en el segundo lugar entre las provincias con mayor tasa de femicidios por población femenina, solo superada por Chaco según algunos informes recientes. Esto pone de manifiesto que, pese a su menor tamaño poblacional, la violencia de género en Jujuy es proporcionalmente más letal que en muchas otras zonas del país.
Organizaciones sociales y activistas advierten que las cifras oficiales solo reflejan una parte de la situación real, dado que solo una minoría de mujeres que sufren violencia llegan a denunciar antes de ser asesinadas, lo que sugiere una brecha de desprotección importante. Reclaman no solo medidas punitivas, sino también políticas públicas que fortalezcan la prevención, la asistencia y el acceso a recursos para mujeres en riesgo.

