La Justicia argentina formalizó esta semana un pedido para que se inicien los trámites de extradición del expresidente venezolano Nicolás Maduro desde Estados Unidos, donde permanece detenido tras su captura en un operativo internacional. El fiscal federal Carlos Stornelli presentó la solicitud ante el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal N.º 2, con el objetivo de que Maduro sea trasladado a Argentina para ser indagado por presuntas violaciones a los derechos humanos que se investigan en el país.
El pedido se inserta en una causa abierta en 2024 por el Foro Argentina para la Defensa de la Democracia (FADD), que ya había logrado una orden de detención internacional contra Maduro —y otros miembros de su régimen— por “graves violaciones a los derechos humanos”. En esa denuncia, los querellantes detallaron testimonios de venezolanos que habrían sufrido torturas y otros abusos sistemáticos bajo el gobierno chavista, lo que motivó que la justicia argentina asumiera jurisdicción universal en el caso.
La extradición, de concretarse, tendría una fuerte carga diplomática, ya que Maduro fue capturado en Estados Unidos y enfrenta cargos de narcotráfico ante la Justicia norteamericana. El fiscal Stornelli señaló que sobre el líder venezolano “pesa un llamado a prestar declaración indagatoria y una orden de detención vigente” en Argentina, lo que justificaría la activación del procedimiento con las autoridades estadounidenses.
Este avance judicial se produce en un contexto de tensión regional, con el Gobierno argentino respaldando la ofensiva internacional contra el régimen venezolano y calificando a Maduro como responsable de violaciones a los derechos humanos. Tras la captura de Maduro, el Ejecutivo argentino también ha adoptado medidas diplomáticas y migratorias vinculadas a funcionarios del régimen, subrayando su postura crítica hacia la administración chavista.

