Luego de más de treinta días sin actividad parlamentaria, este jueves 2 de octubre los diputados volvieron a sesionar en la Casa de Piedra. La jornada incluyó la segunda sesión especial y la novena ordinaria del año, tras la última realizada a fines de agosto. En el temario se destacaron la designación de jueces provinciales, modificaciones a la ley de procedimientos mineros, el cambio de nombre de una escuela y la declaración del Santuario de Río Blanco como patrimonio cultural.
Sin embargo, la vuelta al recinto estuvo marcada por las críticas de la oposición. El Frente de Izquierda cuestionó con dureza los proyectos debatidos, señalando que se trata de iniciativas sin impacto real en la vida cotidiana de los jujeños y que responden, según afirmaron, a la campaña política del oficialismo. El legislador Gastón Remy remarcó que temas centrales como la mejora salarial de los trabajadores estatales o el funcionamiento de la comisión de Finanzas permanecen “cajoneados”.
El bloque opositor también puso la lupa sobre la crisis del agua en Yala, que lleva más de un mes sin suministro regular. En este sentido, apoyaron el pedido de informes sobre la situación de Agua Potable S.E., aunque advirtieron que las respuestas del oficialismo son insuficientes. “No se sabe cuánto recauda la empresa ni en qué se invierte, y las soluciones llegaron tarde y de manera precaria”, apuntó Remy.
Por último, desde la izquierda plantearon dudas sobre la continuidad de la actividad legislativa antes de las elecciones provinciales del 26 de octubre. “El oficialismo administra los temas a su conveniencia, sin abordar lo que realmente importa a los trabajadores y la ciudadanía”, afirmó Remy, quien consideró que la gestión actual atraviesa un vacío político y de agenda, similar o incluso mayor al de la administración anterior.

