En Jujuy, los trabajadores estatales se encuentran en un clima de incertidumbre mientras aguardan que el Gobierno provincial concrete el anuncio del bono de fin de año. En los últimos días, el ministro de Hacienda y Finanzas, Federico Cardozo, señaló que “está en carpeta” la posibilidad del otorgamiento del bono, aunque aclaró que aún restan definiciones técnicas y presupuestarias.
El Ejecutivo provincial también está negociando el cierre de la paritaria trimestral con los gremios estatales, proceso que consideran clave para definir montos, plazos y el carácter del bono (si será remunerativo o extraordinario). En ese sentido, algunas fuentes locales anticipan que la inflación acumulada hasta septiembre será un parámetro fundamental para fijar el porcentaje de ajuste del beneficio.
Por otro lado, ya existe un antecedente cercano: el Gobierno de Jujuy y los sindicatos acordaron recientemente un bono para empleados de la administración pública provincial que varía según los niveles salariales. Así, los agentes que cobren hasta un millón de pesos recibirían $ 200.000, mientras que quienes superen ese umbral tendrían un bono de $ 140.000. Ese antecedente es tomado como referencia por los gremios en las negociaciones para el cierre del año.
Los sindicatos estatales exhortan al Gobierno a que brinde definiciones a la brevedad, argumentando que un anuncio tardío puede afectar la planificación familiar de los trabajadores. Reclaman que el bono alcance de modo universal y no deje afuera a sectores con salarios más elevados, y que se establezca con antelación suficiente. Frente a esto, desde la Provincia aducen limitaciones presupuestarias y variaciones en los ingresos tributarios como elementos que condicionan la definición final del beneficio.

