En San Salvador de Jujuy, vecinos de distintos barrios continúan pagando en sus boletas de Ejesa la tasa de alumbrado público en sectores donde el servicio no existe. La situación, que arrastra más de 17 años, volvió a generar cuestionamientos por la falta de control sobre la efectiva prestación y por la ausencia de información clara hacia los usuarios.
Según trascendió, se trata de un cobro indebido consolidado a partir de un convenio entre la Municipalidad y la empresa distribuidora, durante la gestión del intendente Raúl Jorge.
En este sentido, la Superintendencia de Servicios Públicos (Susepu) debería garantizar transparencia en los cuadros tarifarios y en los aumentos aplicados, aunque hasta el momento no se habrían obtenido respuestas concretas. La única vía formal de reclamo reconocida es a través de asociaciones de consumidores o mediante acciones judiciales en el fuero contencioso administrativo.
Sectores de Alto Comedero, Reyes y La Almona figuran entre las zonas donde se detectan cuadras sin alumbrado público pese a que la tasa se sigue cobrando. La falta de un mapa actualizado que detalle qué calles cuentan con el servicio y cuáles no dificulta el control ciudadano. Además, Chalabe advirtió sobre movimientos recientes en el mercado eléctrico, como la posible venta de Transnoa a grupos vinculados a GESA, lo que podría tener implicancias en la regulación y prestación del servicio en la provincia.
El reclamo de los usuarios expone una problemática histórica vinculada a la transparencia en el cobro de servicios públicos y reabre el debate sobre la responsabilidad del Estado en garantizar que las tasas municipales se correspondan con una prestación real y efectiva.

