Argentina atraviesa un preocupante aumento de casos de sífilis, una infección de transmisión sexual que volvió a encender las alarmas en el sistema sanitario. Según datos oficiales del Boletín Epidemiológico Nacional, durante 2025 se registraron 55.183 diagnósticos en todo el país, la cifra más alta de los últimos cinco años y un récord en décadas.
El crecimiento resulta significativo si se compara con años anteriores: los contagios aumentaron un 71% respecto al promedio del período 2020-2024, consolidando una tendencia ascendente sostenida. Incluso en algunas jurisdicciones se reportaron incrementos superiores al 40% en solo un año, lo que evidencia la velocidad con la que avanza la enfermedad.
Los especialistas advierten que el fenómeno afecta principalmente a jóvenes de entre 15 y 39 años, aunque también se observa un aumento en mujeres embarazadas, lo que eleva el riesgo de transmisión congénita. Entre las causas señaladas se destacan el menor uso del preservativo, la baja percepción del riesgo y la disminución de políticas de prevención y educación sexual, factores que favorecen la propagación de la infección.
Frente a este escenario, autoridades sanitarias y expertos insisten en la necesidad de reforzar las campañas de concientización, ampliar el acceso al testeo y garantizar tratamientos oportunos. La sífilis, causada por la bacteria Treponema pallidum, puede no presentar síntomas en sus primeras etapas, pero es curable si se detecta a tiempo, lo que convierte a la prevención y el diagnóstico temprano en herramientas clave para frenar su avance en el país.

