El Gobierno argentino informó que sigue con atención el desarrollo del conflicto en Medio Oriente y respalda el ataque preventivo de Israel hacia Irán, pero descarta por ahora repatriar a los argentinos que viven en territorio israelí. Según fuentes oficiales, la decisión se basa en el cierre de los aeropuertos y en que ningún otro país ha podido concretar evacuaciones. Además, aseguran que todos los argentinos se encuentran a salvo en refugios y que se evaluará con cautela cómo evoluciona la situación.
Desde Cancillería recordaron que en agosto del año pasado se había diseñado un plan de evacuación para ciudadanos en Beirut e Irán ante tensiones similares. En ese entonces, se establecieron contactos con embajadas aliadas y se retiró al personal diplomático de la sede argentina en Líbano. Por ahora, se mantiene la atención sobre los posibles escenarios, mientras se fortalece el vínculo con aliados estratégicos en la región.
El oficialismo reforzó la seguridad presidencial y de sedes clave como la AMIA y la embajada de Israel en Buenos Aires, luego del ataque iraní que incluyó el lanzamiento de cerca de 100 misiles sobre Israel. La medida responde también a amenazas previas del Tehran Times contra Javier Milei, tras su abierto alineamiento con el gobierno de Benjamin Netanyahu y su plan de trasladar la embajada argentina a Jerusalén en 2026.
En paralelo, el Ejecutivo ya activó una reforma en los controles de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE), tras el escándalo por el ingreso del exvicepresidente iraní Shahram Dabiri al país en marzo. Se incorporaron nuevas instancias de revisión con participación del Servicio de Inteligencia Argentino, la Agencia de Seguridad Nacional y la Agencia Federal de Ciberseguridad. Desde la Casa Rosada, aseguran: “Todo lo que sea iraní, lo vamos a revisar más veces”.

