El gobernador Carlos Sadir oficializó el pago de un bono de $50.000 para los trabajadores de la administración pública provincial, con motivo del Día del Trabajador. El anuncio se realizó a través de sus redes sociales el viernes por la tarde y se confirmó que el pago se efectivizará el próximo 28 de abril.
La medida generó un fuerte rechazo desde los gremios, especialmente entre los docentes, que consideran que el adicional no responde a la demanda de mejoras salariales sostenidas. Desde distintos sectores sindicales plantearon que el bono representa una forma de evitar discusiones paritarias y de perpetuar una política de pagos extraordinarios que no resuelven el problema de fondo.
También desde el ámbito político se manifestaron críticas. En el análisis de referentes opositores, el bono responde a una estrategia electoral, en un contexto donde se adelantaron los comicios provinciales. Señalan que el monto es insuficiente frente al costo de vida y que responde más a intereses de continuidad en el poder que a una preocupación real por las condiciones de los trabajadores estatales.
Además del bono, se volvió a poner en discusión la falta de transparencia en el manejo de recursos públicos y de empresas estatales. Las críticas apuntan a la concentración de decisiones en el Ejecutivo y a la falta de acceso a información clave sobre organismos como Cannava, sumando así otro foco de tensión en un escenario político cada vez más marcado por la desconfianza.

