En Palpalá, provincia de Jujuy, trabajadores de Industrias Zapla S.R.L. denunciaron públicamente una profunda precarización laboral y la ausencia de condiciones de seguridad adecuadas en la planta metalúrgica, que derivó en un paro por tiempo indeterminado y la posterior conciliación obligatoria ordenada por la Secretaría de Trabajo de la provincia. La Unión Obrera Metalúrgica (UOM), sección Salta-Jujuy, reveló que los reclamos se centran en salarios congelados durante 18 meses, incumplimientos del convenio colectivo y exposición a riesgos sin el equipo de protección requerido, especialmente en áreas de alto calor como los hornos.
Según denunciaron los gremialistas, la empresa mantiene exigencias de producción mientras no ajusta los sueldos a la inflación real, lo que ha dejado a trabajadores con ingresos insuficientes en relación con la canasta básica. Además, se critica el incumplimiento de recategorizaciones laborales obligatorias, lo que implica que numerosos empleados realizan tareas de mayor responsabilidad sin la remuneración correspondiente. Estas tensiones, según el sindicato, se desarrollan pese a un aumento en la producción de la planta, que en algunos períodos incluso se duplicó y triplicó.
En el centro de las acusaciones está la falta de implementación de medidas de higiene y seguridad, con trabajadores obligados a jornadas completas en ambientes de altas temperaturas sin descansos adecuados ni ropa ignífuga y otros elementos básicos de protección. El sindicato remarcó que estas condiciones ponen en riesgo la integridad física del personal, denunciando además la asignación de tareas de alto riesgo a personal sin capacitación específica. Estas irregularidades ya fueron notificadas ante la Secretaría de Trabajo provincial sin respuestas que satisfagan a los trabajadores.
El conflicto, que involucra a más de 200 trabajadores, se inscribe en un contexto de debate más amplio sobre la situación de la industria siderúrgica argentina, afectada por la caída de la producción y la presión de las importaciones, lo que agrava las tensiones entre empleados y empleadores en un sector clave para la economía local. Mientras se aguarda la continuación de la audiencia convocada para buscar soluciones, los trabajadores mantienen el estado de asamblea y advierten que la protesta seguirá hasta que haya propuestas concretas que garanticen condiciones laborales dignas y seguras

