Las celebraciones de fin de año suelen ir acompañadas de comidas abundantes, dulces y bebidas que pueden poner a prueba los hábitos alimentarios de muchas personas. Expertos en nutrición recomiendan mantener horarios regulares de comida y no saltarse ninguna comida para “ahorrar calorías” antes de un gran banquete, ya que esta práctica puede desestabilizar los niveles de azúcar en la sangre e incrementar la probabilidad de atracones más tarde en el día. En lugar de eso, sugieren consumir una pequeña merienda saludable antes de asistir a eventos para llegar sin tanta hambre y tomar decisiones más conscientes sobre lo que se come.
Los nutricionistas también aconsejan planificar qué alimentos se desean realmente disfrutar, limitando las porciones de alimentos menos nutritivos y priorizando opciones más equilibradas. Esto incluye llenar al menos la mitad del plato con verduras y frutas frescas, incorporar proteínas magras y moderar el consumo de carbohidratos densos o muy azucarados. Elegir bebidas con menos calorías como agua, té o bebidas sin alcohol entre los brindis es otra estrategia recomendada para evitar calorías líquidas innecesarias.
Además de la elección de alimentos, el control de las porciones y la atención plena al comer son claves para disfrutar sin excesos. Comer despacio, saborear cada bocado y detenerse cuando se está satisfecho —no lleno— ayuda a evitar ese típico malestar posterior a una comida festiva. Otra sugerencia que destaca la guía de salud pública es ofrecer o llevar un plato saludable a reuniones familiares o con amigos, asegurando que siempre haya opciones nutritivas disponibles para todos.
Finalmente, mantener hábitos físicos también es parte de una alimentación saludable durante estas fechas. Actividades sencillas como dar una caminata después de las comidas pueden favorecer la digestión y contrarrestar parte del efecto de las comidas abundantes. Los expertos recuerdan que las Fiestas son un momento para compartir con seres queridos, y con hábitos conscientes en torno a la comida —sin caer en restricciones extremas ni culpabilizarse por un exceso ocasional— es posible combinar disfrute y bienestar en esta temporada.

