En el marco del Día del Taxista, choferes autoconvocados realizaron este jueves una protesta frente a la Municipalidad de San Salvador de Jujuy para visibilizar la situación que atraviesa el sector. Los trabajadores reclamaron mayores controles sobre el transporte ilegal y una reducción de la carga impositiva que, aseguran, afecta seriamente la rentabilidad de la actividad. Además, cuestionaron la falta de respuestas por parte de las autoridades municipales.
Durante la manifestación, los taxistas denunciaron una competencia desleal con plataformas de transporte como Uber y Didi. Según expresaron, los vehículos que operan fuera del sistema formal continúan levantando pasajeros sin controles, mientras que los conductores habilitados son objeto de multas y secuestros de unidades por parte de inspectores municipales. Los manifestantes calificaron la situación como un “abandono total” hacia el servicio legalmente establecido.
Otro de los puntos centrales del reclamo estuvo relacionado con los costos que deben afrontar los titulares de licencias. Indicaron que actualmente un taxi puede llegar a pagar entre 600 mil y 700 mil pesos anuales en impuestos, cifra que podría superar el millón de pesos sin descuentos. A esto se suman gastos como el carnet profesional, seguros, monotributo y otros trámites obligatorios, en un contexto económico que consideran cada vez más difícil de sostener.
Los choferes también apuntaron contra presuntas irregularidades vinculadas a las empresas encargadas de programar los relojes tarifarios. Señalaron que por este servicio se cobran montos elevados, aunque las facturas emitidas reflejarían cifras mucho menores. Finalmente, expresaron malestar por la falta de acompañamiento de concejales y funcionarios municipales, y reclamaron medidas concretas para proteger la actividad y garantizar condiciones más equitativas para el sector.

