El elevado número de conductores alcoholizados detectados durante el último fin de semana en Jujuy vuelve a encender una señal de alarma sobre una problemática social persistente: el consumo de alcohol al volante. En el marco del receso vacacional, la Policía provincial registró 124 casos positivos de alcoholemia, en un contexto de mayor circulación vehicular, actividades recreativas y desplazamientos turísticos en toda la provincia.
Desde la fuerza explicaron que los controles se desplegaron de manera integral en rutas, accesos urbanos y zonas turísticas, con la participación de distintas divisiones policiales. Según indicó el director de Prensa, Ariel Choque, el objetivo central de estos operativos es prevenir siniestros viales y reducir conductas de riesgo, una tarea que se vuelve más urgente durante los fines de semana y períodos de alta movilidad social.
La situación expone una problemática que excede lo estrictamente policial y remite a hábitos culturales arraigados, donde el consumo de alcohol sigue naturalizándose incluso antes de conducir. Especialistas en seguridad vial advierten que estas prácticas no solo ponen en riesgo la vida de quien maneja, sino también la de peatones y otros conductores, generando consecuencias sociales, sanitarias y económicas de alto impacto.
En paralelo a los controles viales, la Policía debió intervenir en otros hechos relevantes del fin de semana, como la búsqueda y rescate de una persona extraviada en Tilcara y la clausura de un after en San Pedro de Jujuy tras denuncias vecinales, situaciones que también reflejan tensiones sociales vinculadas al ocio, el consumo y la convivencia urbana. En este escenario, las autoridades insisten en la necesidad de reforzar la conciencia colectiva y la responsabilidad individual para evitar tragedias evitables.

