El Impuesto a las Ganancias y el Monotributo en Argentina se actualizarán nuevamente con base en la inflación acumulada durante el segundo semestre de 2025, según el índice oficial del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) que se difundirá este martes 13 de enero. Esta actualización automática de parámetros —establecida por la reforma fiscal vigente— impactará en los mínimos no imponibles, las escalas de retención y los límites de facturación, así como en las cuotas de los pequeños contribuyentes. Los cambios rigen formalmente desde el 1º de enero de 2026, aunque su efecto en los bolsillos se empezará a sentir desde febrero.
En el caso del Impuesto a las Ganancias, la actualización elevará el mínimo no imponible y las deducciones personales, que determinan desde qué nivel de ingreso se paga el gravamen. Con una inflación semestral estimada en torno al 14 %, los trabajadores en relación de dependencia solteros sin hijos comenzarían a tributar si sus sueldos brutos superan aproximadamente los $3 millones mensuales, mientras que los que están casados con dos hijos lo harían si superan alrededor de $4 millones. Estas cifras, clave para más de un millón de asalariados, marcan el nuevo piso para la aplicación del impuesto.
Por su parte, el Régimen Simplificado para Pequeños Contribuyentes (Monotributo) verá un ajuste en los topes de facturación anual de cada categoría, así como en las cuotas mensuales y los aportes a jubilación y obra social. Según las estimaciones a partir del índice del segundo semestre, la categoría A pasaría a poder facturar hasta unos $10,2 millones por año, mientras que la categoría K, la más alta, treparía a alrededor de $108 millones. Además, las cuotas mensuales también aumentarán proporcionalmente con la variación del Índice de Precios al Consumidor.
Los contribuyentes monotributistas tendrán tiempo hasta el 5 de febrero para realizar, si corresponde, la recategorización semestral ante la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), evaluando si su actividad o ingresos cambiaron en los últimos doce meses. De no hacerlo, se mantendrán en la misma categoría. Este ajuste semestral busca atajar el impacto de la inflación sobre las cargas tributarias y evitar que trabajadores y pequeños contribuyentes queden alcanzados por tributos sin una actualización de sus parámetros base.

