La decisión del ISJ de establecer nuevos valores de coseguro para las consultas médicas ha generado un fuerte malestar entre los afiliados. Según el anuncio oficial, para consultas de medicina general el afiliado deberá abonar $6.000, y para especialistas $10.000, tras la cobertura del organismo. Los usuarios manifestaron que dichos importes “no se respetan” y que, además, la calidad del servicio deja mucho que desear, lo que amplifica su frustración.
Los testimonios recabados por medios locales reflejan profundas quejas: un afiliado señala que “mi médica hace dos meses me cobró $10.000 y ahora dicen que será 15 o 20”, mientras “yo pago el ISJ, no puede ser”. Otra afiliada con una hija con discapacidad apunta que “nos dicen que atenciones son sin cargo pero después pagamos 8 mil, 10 mil, y la mayor parte no lo reconoce el instituto”. Esto plantea que, más allá del aumento oficial, la implementación está siendo percibida como inconsistente.
Aunque el ISJ afirma que el nuevo esquema “elimina el pago del concepto de arancel diferenciado o doble coseguro” y busca “transparentar el pago de los servicios médicos” para una mejor cobertura, los afiliados sostienen que la realidad no coincide con ese discurso. En redes sociales y foros consultados por los medios, la crítica más recurrente es que “los montos no se respetan” y que el servicio peoró, lo que pone en tela de juicio la eficacia del anuncio.
En este contexto, el ISJ enfrenta el desafío de recuperar confianza entre sus afiliados, mostrando que los nuevos valores no representan simplemente un aumento sino una mejora real y tangible en el acceso y la calidad de las prestaciones.

