La ciudad de Monterrico atraviesa un clima de creciente inquietud entre vecinos y autoridades ante la reiteración de hechos delictivos registrados en las últimas semanas. Robos, intentos de secuestro y episodios de violencia encendieron las alarmas en distintos barrios, donde la comunidad advierte que la inseguridad se volvió un problema cotidiano que afecta la tranquilidad y la vida diaria.
Uno de los hechos que generó mayor conmoción fue la tentativa de secuestro de una niña de 5 años, situación que profundizó el reclamo social por mayor prevención y control. A esto se suman robos de motocicletas, intentos de asaltos a comercios y ataques en la vía pública, lo que llevó a concejales a exigir informes sobre el funcionamiento del sistema de monitoreo y la eficacia de las cámaras de seguridad.
En paralelo, vecinos de barrios como 25 de Mayo denunciaron que los delitos ocurren de manera frecuente y que la presencia policial resulta insuficiente para cubrir toda la ciudad. También señalaron problemas estructurales, como calles en mal estado y deficiencias en los servicios, que agravan la sensación de abandono. “La inseguridad continúa siendo un problema latente”, remarcaron residentes, quienes piden medidas concretas y sostenidas.
Frente a este escenario, desde el municipio y las fuerzas de seguridad se intensificaron operativos, allanamientos y controles en distintos sectores con el objetivo de frenar el delito y recuperar la tranquilidad. Sin embargo, pese a estas acciones, persiste la preocupación social y crece el reclamo por políticas de seguridad más efectivas, coordinación entre organismos y una mayor presencia del Estado en los barrios más afectados.

