En las últimas semanas se reavivó el conflicto salarial en la provincia de Jujuy tras la nueva oferta presentada por el Gobierno de la Provincia de Jujuy. La propuesta contempla un aumento del 2,5 % sobre los sueldos básicos para noviembre —con retroactivo al mes que ya se cobró—, conversión de algunos ítems no remunerativos a remunerativos, actualizaciones en adicionales sectoriales y un bono de fin de año: $300.000 para quienes perciben hasta $1.400.000 y $200.000 para quienes superan ese monto.
Sin embargo, varios gremios estatales y profesionales lo calificaron de “insuficiente” o “irrisorio”. Entre ellos, el APUAP sostuvo que la oferta no compensa la pérdida histórica del poder adquisitivo, y advirtió que la brecha entre los ingresos por coparticipación federal/recursos provinciales y la pauta salarial otorgada “es abismal”. El reclamo incluye además pase a planta permanente de contratados, recategorizaciones, mejores condiciones y un salario inicial que cubra la canasta básica.
Hoy, viernes 28 de noviembre de 2025, el APOC (sindicato del personal de organismos de control) pidió formalmente la reapertura de la mesa paritaria para diciembre, aduciendo que la pérdida del poder adquisitivo es “insostenible” y que el mecanismo actual —subas mínimas más bonos fijos— solo “achica la pirámide salarial” y profundiza la desigualdad. En su comunicado, la secretaria general del gremio cuestionó la evaluación oficial de inflación, que considera subestimada, y alertó que la situación de precariedad puede agravarse.
Por su parte, el gobierno —a través de un comunicado oficial— defendió la oferta: aseguró que la suba supera la inflación proyectada, que se modificaron algunos “conceptos estructurales” del salario y que no hubo despidos en el sector público. No obstante, la respuesta no logró calmar el malestar creciente entre los estatales: varios gremios ya anunciaron posibles medidas de fuerza para las próximas semanas si no hay una mejora sustancial.

