Los mercados financieros reaccionaron con entusiasmo ante el anuncio del Gobierno argentino de eliminar el cepo cambiario e implementar una banda de flotación para el dólar. Las acciones y bonos del país registraron importantes subas tanto en la Bolsa porteña como en Wall Street, donde los papeles de empresas argentinas treparon hasta un 18,6%, liderados por el sector bancario. En tanto, el índice S&P Merval avanzó 4,7% en pesos y alcanzó su nivel más alto en dólares desde finales de marzo.
Los analistas coincidieron en que la medida representa un giro importante en la política económica y podría marcar el inicio de una etapa de mayor previsibilidad para los inversores. Pablo Lazzati, CEO de Insider Finance, señaló que el nuevo esquema cambiario, junto al ingreso de divisas por parte del agro y el apoyo financiero de organismos internacionales, crea condiciones favorables para los activos argentinos. Además, anticipó una compresión en las tasas de retorno de los bonos soberanos.
En ese sentido, los bonos en dólares experimentaron subas promedio del 7,3%, con picos del 10,3% en el Bonar 2041. Desde el Grupo IEB, Ignacio Sniechowski destacó que la apertura cambiaria también mejora las chances de que el país sea recategorizado como mercado emergente, lo que podría atraer un mayor flujo de capitales internacionales, sobre todo hacia los sectores más líquidos como bancos y energía.
El nuevo contexto financiero, reforzado por el respaldo del FMI, el Banco Mundial y el BID, también alimenta la expectativa de una caída en el riesgo país. La eliminación de restricciones cambiarias, sumada a la mejora en las reservas del Banco Central, fue interpretada como un paso hacia la normalización macroeconómica. Según el director del BCRA, Federico Furiase, el fortalecimiento de las reservas viene acompañado por una baja en la inflación y la pobreza, factores clave para estabilizar la economía y fomentar la inversión.

