El Juzgado de Garantías N.º 4 de San Isidro desestimó el pedido de detención presentado por los abogados Fernando Burlando y Fabián Améndola, representantes de Dalma y Gianinna Maradona, contra la exjueza Julieta Makintach, quien fue destituida en medio de un escándalo por su participación en un documental durante el juicio por la muerte de Diego Maradona.
La solicitud de los letrados se basó en acusaciones graves: afirmaron que Makintach había tenido “conductas inequívocas de perturbación de testigos”, así como intentos de manipulación de pruebas, lo que -según ellos- representa un riesgo procesal importante. Además, propusieron medidas cautelares alternativas, como la prohibición de salida del país o la entrega de su pasaporte.
En su resolución, el juez Rossignoli dejó en claro que el pedido de detención no correspondía: recordó que solo la fiscalía tiene la facultad para requerir una medida de esa magnitud. Si bien la detención fue rechazada, la Justicia impuso una restricción concreta: Makintach no podrá mantener ningún tipo de contacto, ya sea directo o indirecto, con los testigos de la causa.
Por su parte, la ex magistrada salió a responder a las acusaciones: aseguró que no tiene nada que ocultar y sostuvo que “se van a caer las cortinas de humo” para que finalmente “se sepa la verdad”. Mientras tanto, el proceso penal en su contra sigue su curso sin detención, pero con el estricto resguardo judicial para proteger la integridad de las declaraciones de los testigos.

