En un revés significativo para Argentina, la jueza Loretta Preska, del Distrito Sur de Nueva York, ha ordenado al país entregar el 51% de las acciones de YPF, la petrolera estatal, a los beneficiarios de un fallo relacionado con la expropiación de la compañía. Esta medida se inscribe como parte del pago de una condena de US$ 16.100 millones impuesta previamente a Argentina. La noticia ha provocado una caída pronunciada en las acciones de YPF, con descensos superiores al 5% en Wall Street y un 6% en el mercado local, arrastrando al Merval a una baja de más del 3%.
La decisión de la jueza Preska, que da la razón al fondo demandante Burford Capital, permite el embargo de las acciones de la petrolera argentina. Burford, que adquirió los reclamos de Petersen —antiguo tenedor de acciones de YPF tras la expropiación de 2012—, ya había logrado una sentencia favorable en primera instancia. Este dictamen refuerza la exigencia previa de principios de 2025 para que Argentina proporcionara información sobre sus activos.
En respuesta al fallo, el presidente Javier Milei ha anunciado que Argentina apelará la decisión en todas las instancias correspondientes, reafirmando su compromiso con la defensa de los intereses nacionales. Asimismo, el mandatario aprovechó la situación para criticar al gobernador bonaerense, Axel Kicillof, quien, como ministro de Economía durante la segunda presidencia de Cristina Fernández de Kirchner, impulsó la expropiación de YPF en 2012. En aquel entonces, Argentina expropió el 51% de las acciones en poder de la española Repsol, indemnizándola con US$ 5.000 millones en bonos.
Expertos como Sebastián Maril, analista de Latam Advisor, explican que la ausencia de un depósito de garantía por parte del Gobierno argentino en enero de 2024, para evitar embargos durante el proceso de apelación iniciado en octubre de 2023, ha habilitado a los demandantes a embargar activos. Esta situación pone de manifiesto las complejas repercusiones financieras y legales que la expropiación de YPF sigue generando para Argentina más de una década después de su concreción.

