El Martes de Chaya, que este año se celebra el 4 de marzo, es una festividad de profundo arraigo en la provincia. Esta tradición, de origen aimara, consiste en «chayar» o rociar con bebidas alcohólicas diversos bienes materiales obtenidos durante el año, como viviendas, vehículos y herramientas de trabajo, en señal de agradecimiento a la Pachamama (Madre Tierra) y con el deseo de atraer prosperidad futura. Los objetos son adornados con flores, papel picado, serpentinas y talco, creando un ambiente festivo y colorido.
En localidades como Tilcara, el Martes de Chaya marca el cierre de la semana de carnaval. Las familias se reúnen en sus hogares para compartir comidas típicas, música y danzas tradicionales, fortaleciendo los lazos comunitarios y manteniendo viva esta ancestral costumbre.
La celebración del Martes de Chaya no solo es una manifestación cultural, sino también una oportunidad para reforzar la identidad y el patrimonio intangible de Jujuy. A través de estas prácticas, se honra la cosmovisión andina y se transmite a las nuevas generaciones la importancia de agradecer a la tierra por sus frutos, asegurando la continuidad de las tradiciones que definen a la región.
Con el Martes de Chaya, culminan las principales festividades del Carnaval Grande en Jujuy. Sin embargo, las celebraciones continúan en las semanas siguientes con eventos como el Carnaval Chico, el Carnaval de Flores y el Carnaval de Remache, manteniendo el espíritu festivo y la riqueza cultural de la provincia durante todo el mes.

