Concejales de Purmamarca advirtieron sobre el alarmante deterioro de la Ruta Nacional 52 y la falta de mantenimiento en puntos críticos como la Cuesta de Lipán y los accesos hacia la villa veraniega. Tras confirmarse desde Vialidad Nacional que no se dispone de fondos ni de licitaciones asignadas para intervenir la arteria, ediles locales solicitaron la inmediata declaración de la Emergencia Vial para buscar alternativas de financiamiento e infraestructura que eviten nuevos siniestros viales.
El reclamo surge impulsado por el impacto diario del tránsito pesado de carga y los camiones vinculados a la actividad minera de litio, cuyo desplazamiento constante ha devastado la calzada. Desde el cuerpo deliberativo señalaron la presencia de baches profundos, deformaciones y un deplorable estado de los guardarraíles, situación que se agrava por la parálisis de las obras públicas y la ausencia de conectividad o protocolos de asistencia de emergencias en amplios tramos.
Ante la inacción del gobierno federal, los representantes comunales exigieron al Ejecutivo de la Provincia de Jujuy que asuma el mantenimiento de las rutas afectadas y destine parte de los recursos recaudados por regalías mineras para las reparaciones de urgencia. Explicaron que resulta incoherente permitir la intensa circulación de transporte pesado extractivo sobre los accesos a la Quebrada y Salinas Grandes sin garantizar contraprestaciones en la infraestructura vial básica.
Paralelamente, los ediles advirtieron sobre la vulnerabilidad del ingreso al pueblo, solicitando informes sobre la construcción de terraplenes informales a la vera del trazado que podrían actuar como trampas de agua ante la llegada de las crecientes. De no obtener respuestas ni la promulgación de la ordenanza de emergencia, los referentes locales anticiparon que profundizarán las gestiones institucionales junto a los vecinos para resguardar la seguridad de la comunidad y del turismo.

