El masivo movimiento turístico por los festejos de Carnaval en la Quebrada jujeña dejó al descubierto una problemática estructural: el colapso de los servicios básicos ante la falta de planificación e inversión pública. En Tilcara, en pleno desarrollo de las celebraciones, las cloacas rebalsaron en el centro de la localidad, generando malestar entre vecinos y visitantes. La situación se produjo en un contexto de cifras récord, con más de 45.000 turistas en la provincia y un 95% de ocupación hotelera.
Según se informó, el desborde afectó incluso al hotel de turismo y evidenció la saturación del sistema sanitario frente a la alta demanda. Además, los desagües pluviales no se encontraban en condiciones óptimas, lo que generó preocupación ante la posibilidad de lluvias e inundaciones. Lo que debía ser una postal festiva terminó exponiendo falencias estructurales que se repiten cada temporada alta.
El presidente del Concejo Deliberante de Tilcara, Emanuel Tapia, cuestionó duramente la gestión municipal y provincial. Señaló que desde el cuerpo deliberativo habían propuesto medidas preventivas como la instalación de baños químicos y el incentivo a familias para habilitar sanitarios privados, pero advirtió que no fueron priorizadas. El edil sostuvo que se privilegió la recaudación económica por encima de la infraestructura básica necesaria para sostener el flujo turístico.
La situación reabre el debate sobre el modelo de desarrollo turístico en la región. Mientras la provincia promociona sus paisajes y celebraciones como motor económico, la falta de inversión en servicios esenciales amenaza con deteriorar la calidad de vida de los residentes y la experiencia de quienes visitan el destino. El desafío, plantean desde distintos sectores, es planificar el crecimiento con obras concretas que acompañen la expansión del turismo y eviten que el éxito en cifras se traduzca en crisis sanitarias.

