En Jujuy, donde se realizan más de 12.000 transfusiones al año, el sistema de hemoterapia enfrenta una preocupante disminución en la cantidad de donantes voluntarios de sangre, una situación que suele agravarse durante el verano. Aunque desde el área sanitaria provincial aseguran que no se llegó a una emergencia que ponga en riesgo la atención de pacientes, reconocen que el descenso de donaciones genera un desafío para mantener los stocks necesarios.
El sistema sanitario local necesita entre 40 y 50 unidades de sangre diariamente para garantizar el abastecimiento en toda la provincia, tanto para intervenciones programadas como para atenciones de urgencia. Sin embargo, en las últimas semanas ese nivel de donaciones no se ha visto sostenido, provocando inquietud en el equipo de Hemoterapia, especialmente en un contexto donde ya se atendieron más de 10.000 donantes durante el año anterior.
Una complejidad añadida es que no todas las personas que se acercan a donar pueden hacerlo finalmente, ya que deben cumplir con requisitos médicos que aseguren la salud tanto del donante como del receptor. Esto implica que muchos aspirantes a donantes sean rechazados por razones de salud transitorias o permanentes, lo que impacta en la cantidad total de unidades útiles para transfusión.
Frente a este panorama, las autoridades sanitarias desplegaron una agenda de colectas en distintos puntos de la provincia, apelando a la solidaridad de la comunidad jujeña para recuperar niveles adecuados de donación. Insisten en que donar sangre, incluso dos o tres veces al año, puede marcar la diferencia para pacientes internados por diversas patologías y urgencias médicas, y destacaron la histórica respuesta solidaria de la población provincial.

