Residentes de las 47 Hectáreas, en el límite de Alto Comedero, decidieron realizar tareas de desmalezamiento por su cuenta ante lo que describen como una situación de abandono sostenido por parte del municipio capitalino. La intervención consistió en cortar el pasto cubano que había invadido amplios sectores del barrio, reduciendo a la mitad su altura para mejorar la visibilidad y las condiciones de circulación.
El sector viene acumulando reclamos vinculados a calles intransitables, deficiencias en los servicios básicos y problemas en la recolección de residuos, además de situaciones de inseguridad que preocupan a las familias. Según manifestaron, la falta de respuestas oficiales generó un malestar creciente que incluso reavivó el planteo de municipalización del populoso barrio.
Entre los inconvenientes más reiterados se encuentran las demoras en el transporte público, especialmente en la línea 52 de la empresa Santa Ana, con esperas que pueden extenderse hasta una hora y unidades que llegan colmadas o no levantan pasajeros. A esto se suman interrupciones en la recolección de basura, que en ocasiones no se realiza durante varios días, lo que provoca acumulación de residuos y la formación de microbasurales.
Los vecinos también señalaron la falta de mantenimiento en los espacios verdes, donde el crecimiento excesivo del pasto dificulta la visibilidad entre viviendas y favorece la presencia de alimañas. En paralelo, las calles presentan pozos que se llenan de agua durante las lluvias, sin que se concreten obras de nivelación o pavimentación prometidas tiempo atrás.
Ante este panorama, los residentes sostienen que, pese a cumplir con el pago de impuestos, no reciben contraprestaciones acordes en servicios y obras, lo que los llevó a asumir tareas que consideran propias del municipio.

