En los últimos días, se viralizaron en redes sociales varios videos que muestran supuestos procedimientos violentos por parte de inspectores municipales contra vendedores ambulantes en distintos puntos de la capital jujeña. Estas imágenes reavivaron las denuncias de los trabajadores informales, quienes acusan al área de Control Comercial del municipio de llevar adelante “operativos ilegales, aprietes y robos de mercadería”. Los casos más recientes ocurrieron en la Feria 13 de Junio de Alto Comedero, el Centro y barrio El Chingo.
Ante la difusión de estos hechos, el director de Espacios Públicos, Rubén Tabarcachi, explicó que los operativos se ajustaron a lo dispuesto por la ordenanza vigente. Aseguró que hubo notificaciones previas a la vendedora involucrada y que el episodio en el que una mujer se arrojó a una camioneta municipal fue parte de una situación “anormal e irregular”, que deberá ser esclarecida por la justicia. Tabarcachi también afirmó que el municipio recibió a la familia afectada, tomó su denuncia y ofreció alternativas legales para su actividad comercial.
El funcionario remarcó que los procedimientos se desarrollan conforme a normativa y que la mercadería decomisada puede ser retirada si se cumplen ciertos requisitos, como presentar DNI. Sin embargo, sostuvo que la vendedora no contaba con el documento en el momento del operativo, lo que impidió formalizar el acta correspondiente. “La justicia deberá validar cuál fue la situación”, reiteró.
Desde la oposición, el concejal electo por La Libertad Avanza, Gustavo Martínez, criticó con dureza el accionar municipal y lo calificó de robo de mercadería”. Expresó que estos operativos se han vuelto frecuentes y que reflejan la “falta de criterio absoluto del municipio”. Cuestionó que mientras se debatía en el Concejo Deliberante la creación de una nueva bandera para la ciudad, en las calles ocurrían hechos de violencia institucional.

