Este 14 de junio se celebró el Día Mundial del Donante de Sangre, una fecha instaurada por la Organización Mundial de la Salud para agradecer a quienes donan de manera voluntaria y habitual, y al mismo tiempo concientizar sobre la importancia de contar con sangre segura y disponible en los sistemas de salud.
En distintas provincias argentinas se realizaron actividades para promover la donación, con operativos móviles, charlas informativas y colectas en hospitales y espacios públicos. Autoridades sanitarias destacaron que una sola donación puede salvar hasta cuatro vidas y subrayaron la necesidad de que más personas se sumen de forma regular a esta práctica solidaria.
Según datos del Ministerio de Salud, en Argentina aún se depende en gran medida de donaciones por reposición, lo que representa un desafío para el sistema. Por eso, se busca fomentar una cultura de donación voluntaria y repetida, esencial para garantizar el abastecimiento constante de sangre y sus derivados en situaciones de emergencia o tratamientos prolongados.

