La Asociación de Profesionales Universitarios de la Administración Pública (APUAP) encendió las alarmas al denunciar una crisis estructural que afecta a los trabajadores profesionales del Estado en Jujuy. Según el gremio, en la última década se perdieron más de 800 cargos profesionales, lo que ha conducido a una “desprofesionalización” del funcionamiento estatal.
Este éxodo masivo, afirmó APUAP, incide directamente sobre los servicios públicos, especialmente en el sector salud, donde la falta de recursos humanos impide una atención adecuada de problemáticas complejas como adicciones, suicidios o bullying. Además de la pérdida de profesionales, el gremio advierte que las propuestas salariales oficiales no compensan la inflación ni el desgaste del trabajo cotidiano.
En los últimos meses, APUAP ha realizado acciones de protesta y visibilización: jornadas de lucha, retenciones de tareas y asambleas en hospitales y oficinas públicas, exigiendo la reapertura de paritarias y un canal de diálogo real con el Ejecutivo provincial. El gremio sostiene que ya se presentaron múltiples pedidos de audiencia al gobernador y al ministro de Hacienda, sin que hasta ahora haya respuestas firmes.
Frente a esta situación, APUAP amenaza con profundizar las medidas de fuerza si no hay avances concretos. También cuestiona la gestión política provincial, apuntando a decisiones que priorizan el ajuste por sobre la inversión en recursos humanos. En palabras del gremio, la crisis no es solo laboral, sino institucional: el Estado “no escucha”, y la salud, la educación y otros ámbitos esenciales sufren las consecuencias.

