En los últimos días, vecinos de Palpalá (Jujuy, Argentina) reportaron un incremento en la aparición de alacranes en distintos barrios de la ciudad, especialmente en zonas como Alto Palpalá, lo que generó preocupación entre los residentes de la localidad. Vecinos difundieron imágenes y videos de ejemplares escorpiones hallados en viviendas y espacios públicos, y pidieron a las autoridades municipales que informen y actúen para controlar la situación ante la proximidad de la temporada cálida.
El reclamo también incluyó voces de habitantes que señalaron que la presencia de estos arácnidos se ha vuelto más frecuente en patios, esquinas de casas y terrenos baldíos, y advirtieron sobre la posibilidad de casos de picaduras si no se extreman los cuidados domiciliarios. En algunos mensajes difundidos en redes sociales, se citó a profesionales de la salud que explican que ciertos alacranes pueden ser tóxicos y que su contacto con personas —especialmente niños— puede ser riesgoso.
Autoridades sanitarias del país recuerdan que, a nivel nacional, aunque en 2025 bajaron levemente los casos notificados de alacranismo respecto a 2024, el impacto varió según la jurisdicción, con reportes de aumentos en provincias del NOA como Jujuy, donde temperaturas más altas favorecen la actividad de los escorpiones. Además, se recuerda que los escorpiones suelen refugiarse en grietas, desagües y espacios oscuros, y con el calor buscan alimento o abrigo, lo que incrementa la posibilidad de contacto con personas.
Frente a esta situación, especialistas recomiendan reforzar medidas de prevención domiciliaria, como revisar ropa, calzado y sábanas antes de usarlos, mantener limpios patios y entornos, sellar rendijas en paredes y desagües, y en caso de encontrar un alacrán no manipularlo directamente. Ante cualquier picadura, se aconseja acudir a centros de salud lo antes posible para una atención adecuada.

