A pocas horas del inicio del paro general convocado por la Confederación General del Trabajo (CGT), el Gobierno nacional advirtió que les descontará el día a los empleados públicos que se sumen a la medida de fuerza y no se presenten a trabajar. “Por supuesto que se descontará el día”, afirmó una alta fuente oficial a *LA NACION*. No obstante, la decisión aún no fue oficializada ni comunicada formalmente a los gremios, según indicaron desde ATE y UPCN.
La advertencia busca funcionar como un mecanismo disuasorio, en un contexto en el que la participación de los sindicatos estatales será significativa. Tanto ATE como UPCN están involucrados en la organización de la movilización prevista frente al Congreso y del paro de actividades de este jueves. Los reclamos giran en torno al ajuste estatal, la reincorporación de trabajadores despedidos y el rechazo a la privatización de empresas públicas.
Rodolfo Aguiar, secretario general de ATE, aseguró que la amenaza de descuento no reducirá la participación. “Si dicen que nos van a descontar el día para disuadirnos, que ni lo intenten porque en las asambleas se ve que la adhesión va a ser casi total. Incluso el personal que depende de Adorni va a parar”, declaró al mismo medio. A través de un comunicado, el gremio adelantó que “toda la Administración Pública se mantendrá paralizada y todos los trámites deberán realizarse a partir del viernes”.
Desde el oficialismo insisten en que el paro de la CGT tiene un carácter “político” y forma parte de una “campaña”. Aunque el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, intentó mantener contacto con algunos dirigentes gremiales, como Gerardo Martínez de la UOCRA, no hubo negociaciones para frenar la medida. La tensión entre el Gobierno y los gremios suma un nuevo capítulo en medio del plan de ajuste que impulsa el presidente Javier Milei.

