Distintos episodios delictivos registrados en la capital, Palpalá y localidades del interior reavivaron los reclamos por mayor presencia policial. Los hechos afectaron a particulares, viviendas, una escuela y comunidades rurales.
Una sucesión de robos, arrebatos e intentos de ingreso a propiedades generó preocupación durante la última semana de julio en diferentes puntos de Jujuy. Aunque los casos no constituyen por sí solos una estadística provincial, evidencian reclamos que se repiten tanto en sectores urbanos como en zonas alejadas.
Uno de los episodios de mayor repercusión ocurrió en pleno centro de San Salvador de Jujuy, donde delincuentes sustrajeron una camioneta Chevrolet Tracker a plena luz del día. La División Automotores y el Centro de Monitoreo comenzaron a revisar las cámaras de seguridad, mientras se emitió una alerta a unidades policiales y puestos de control para intentar localizar el vehículo.
Arrebatos e intentos de robo
En el barrio Coronel Arias, un adolescente de 14 años sufrió el arrebato de su teléfono celular. Vecinos persiguieron al sospechoso, lograron reducirlo y posteriormente lo entregaron a la Policía. En Palpalá, efectivos motorizados también demoraron a un hombre acusado de intentar sustraerle sus pertenencias a una mujer que circulaba por la avenida Del Congreso, en el barrio General Savio.
La inseguridad también alcanzó a una institución educativa. Durante la madrugada del lunes, cuatro menores y un joven de 21 años fueron demorados tras ingresar a la Escuela Legado Belgraniano, en Campo Verde. Los acusados habrían violentado las puertas y provocado desorden en varias aulas, aunque la intervención policial impidió que se llevaran elementos informáticos o materiales pedagógicos.
Reclamos desde barrios y comunidades rurales
En Loma Hermosa, cerca de El Ceibal, residentes denunciaron que los ingresos a viviendas se producen incluso durante el día y reclamaron patrullajes permanentes. La preocupación también llegó a Tuksa y otros parajes de la Quebrada y la Puna, donde comuneros reportaron robos en casas y la profanación de una capilla. Las comunidades solicitaron mayor presencia policial y cuestionaron que la distancia y la falta de recursos sean utilizadas como respuesta ante sus denuncias.

