La preocupación por el consumo de drogas y la venta de estupefacientes volvió a encender las alarmas en Monterrico, donde referentes del Concejo Deliberante describieron un panorama crítico vinculado al narcomenudeo, la inseguridad y la falta de respuestas sostenidas. La situación fue calificada como “alarmante” y afecta principalmente a barrios alejados del centro, entre ellos 25 de Mayo, San Vicente, 12 de Octubre y Pozo de las Avispas.
El problema no aparece aislado: vecinos y autoridades locales advierten que el consumo en jóvenes se cruza con hechos de violencia, robos y mayor temor durante los fines de semana. En ese contexto, la vida cotidiana de muchas familias se ve alterada por la sensación de desprotección, especialmente en sectores donde reclaman mayor presencia policial, controles y espacios de contención para adolescentes.
A la preocupación social se suma el cuestionamiento por el funcionamiento de las herramientas de seguridad. Desde el Concejo señalaron fallas en cámaras de vigilancia y pidieron respuestas sobre el Centro de Monitoreo, además de insistir en la necesidad de reforzar móviles, personal policial y mejorar las condiciones de la Seccional 29. La demanda apunta a que los barrios no queden librados únicamente a la organización vecinal para enfrentar una problemática que crece en complejidad.
En Jujuy, los operativos contra el narcomenudeo realizados este año dejaron detenidos y secuestro de dosis de distintas sustancias en varios puntos de la provincia, incluido Monterrico. Sin embargo, especialistas y equipos de salud remarcan que el abordaje no puede reducirse solo a lo policial: también requiere prevención, acompañamiento familiar, trabajo en escuelas, clubes, centros barriales y dispositivos de salud mental, para evitar que el consumo problemático siga avanzando entre los más jóvenes.

