La vulnerabilidad de las personas en situación de calle volvió a quedar en evidencia en San Salvador de Jujuy tras un violento ataque contra un hombre de 29 años que dormía en la vía pública. El hecho ocurrió en inmediaciones del Parque Lineal, en la intersección de las avenidas Almirante Brown e Hipólito Yrigoyen, donde una mujer le habría arrojado un líquido inflamable y luego le prendió fuego.
Un ataque que expone la vulnerabilidad
Según la información policial, el episodio fue advertido mediante las cámaras del sistema de monitoreo del 911, lo que permitió activar un operativo de emergencia. Cuando los efectivos llegaron al lugar, encontraron a la víctima en estado de shock. Personal del SAME le brindó las primeras atenciones y lo trasladó al Hospital Pablo Soria, donde quedó internado con quemaduras en las vías aéreas y lesiones en el tórax y los brazos, con pronóstico reservado. La presunta agresora fue detenida a pocas cuadras y quedó a disposición de la Justicia.
El caso vuelve a poner el foco en los riesgos que enfrentan quienes viven o pasan las noches en la calle, expuestos a las condiciones climáticas, la falta de un espacio seguro y distintas formas de violencia. La ausencia de una vivienda no solo implica dificultades para cubrir necesidades básicas, sino también una mayor exposición a situaciones en las que la integridad física puede quedar comprometida.
La asistencia social frente a una problemática creciente
En Jujuy existen dispositivos de asistencia que contemplan alimentación, artículos de primera necesidad, alojamiento nocturno y acompañamiento psicosocial. Sin embargo, las necesidades de la población vulnerable siguen siendo motivo de preocupación. En septiembre, Cáritas advirtió que la demanda de ayuda en la provincia se había duplicado respecto del año anterior y que alcanzaba también a familias y adultos mayores que necesitan alimentos, ropa y calzado.
Frente a este escenario, el desafío consiste en sostener y ampliar las respuestas de asistencia, garantizar espacios seguros y fortalecer el acompañamiento integral de las personas en situación de calle. La protección no puede limitarse a atender las emergencias: también requiere medidas sostenidas que permitan prevenir la violencia, restituir derechos y ofrecer alternativas para salir de esa situación de vulnerabilidad.

