Una inmunoterapia experimental destinada a fortalecer la capacidad del sistema inmunológico para proteger el cerebro mostró resultados iniciales alentadores en pacientes con Alzheimer. El tratamiento fue desarrollado por científicos del Instituto Weizmann de Ciencias y la empresa ImmunoBrain, y los resultados de la primera prueba en humanos fueron publicados en la revista Nature Medicine.
Cómo funciona el tratamiento
La terapia utiliza un anticuerpo denominado IBC-Ab002, diseñado para bloquear temporalmente la proteína PD-L1, que actúa como un freno de las defensas del organismo. Los investigadores sostienen que el envejecimiento del sistema inmune dificulta la comunicación con el cerebro y favorece una inflamación crónica que puede acelerar el deterioro neuronal. El objetivo del tratamiento es reactivar de manera controlada los mecanismos naturales de mantenimiento y reparación cerebral.
El ensayo de fase 1b incluyó a 40 personas con Alzheimer en una etapa temprana, atendidas en centros médicos de Israel, Reino Unido y Países Bajos. Los participantes recibieron cuatro infusiones intravenosas, separadas por intervalos de tres meses. El principal resultado fue que la terapia presentó un perfil aceptable de seguridad y tolerancia, sin eventos adversos graves vinculados al tratamiento ni alteraciones cerebrales asociadas a la eliminación de placas amiloides.
Los resultados todavía son preliminares
En quienes recibieron la dosis más elevada se observaron cambios favorables en algunos indicadores de daño neuronal y pérdida de conexiones entre las células cerebrales. Sin embargo, las diferencias no alcanzaron significación estadística debido al reducido número de participantes, por lo que todavía no puede afirmarse que la terapia frene o revierta el Alzheimer. Los resultados permiten avanzar hacia estudios más amplios para evaluar su eficacia sobre la memoria, las capacidades cognitivas y la progresión de la enfermedad.

