Mientras algunos indicadores económicos muestran señales de estabilización, en los barrios populares la realidad cotidiana sigue marcada por la supervivencia. Para muchas familias, los ingresos alcanzan cada vez para menos días y la principal estrategia para llegar a fin de mes es reducir porciones o directamente suprimir comidas.
Según un relevamiento de Focus Market realizado sobre 47 hogares que asisten al comedor comunitario Pequeños Gigantes, en Florencio Varela, el 93% de los ingresos familiares se destina a la compra de alimentos. Ese nivel de gasto prácticamente absorbe todo el presupuesto disponible y deja un margen mínimo para pagar servicios, transporte, medicamentos u otras necesidades básicas.
El informe muestra que la economía de los barrios populares depende fuertemente de empleos informales, changas y ayuda familiar. Cuatro de cada diez personas encuestadas afirmaron tener ingresos variables, mientras que un 32% dijo no contar con ingresos propios. Apenas el 21% recibe un ingreso fijo mensual.
Esta situación impide cualquier tipo de planificación. De acuerdo con el relevamiento, el 55% de los participantes aseguró que no tiene ningún momento del mes en el que logre cierta tranquilidad económica. Solo el 23% identifica los primeros días posteriores al cobro como un período de alivio.
En este contexto, la comida continúa siendo la prioridad absoluta. Sin embargo, cuando los ingresos no alcanzan, la variable de ajuste vuelve a ser la alimentación: se achican porciones, se reemplazan productos o se eliminan comidas. A la vez, si aparece un ingreso extra, muchas familias lo destinan primero a saldar deudas, antes que a consumir o ahorrar.
El director de Focus Market, Damián Di Pace, señaló que los datos reflejan una elevada vulnerabilidad económica en los hogares de barrios populares. En la misma línea, especialistas del Centro de Investigación y Acción Social advirtieron que la informalidad laboral alcanza niveles muy altos en estos sectores, donde muchas familias combinan changas, programas de asistencia, comedores, merenderos y redes de ayuda para sostener la vida cotidiana.

