Cada 5 de julio se recuerda en Argentina el Día Nacional de la Defensa, una fecha destinada a poner en valor la importancia de proteger la soberanía, la independencia y la integridad territorial del país. La jornada propone además reflexionar sobre el papel de la defensa dentro de un Estado democrático y su relevancia para resguardar los intereses de la Nación.
La Ley 23.554 de Defensa Nacional establece las bases jurídicas, orgánicas y funcionales para la preparación, ejecución y control de la defensa del país. De acuerdo con la normativa, su finalidad es garantizar de manera permanente la soberanía e independencia argentina, su integridad territorial y capacidad de autodeterminación, además de proteger la vida y la libertad de sus habitantes.
En este marco, la defensa nacional comprende la acción coordinada frente a conflictos que requieran el empleo de las Fuerzas Armadas para enfrentar agresiones de origen externo. La legislación argentina ubica así a la defensa como una política estratégica del Estado, con instituciones y responsabilidades definidas dentro del sistema democrático.
La conmemoración cobra especial significado en un contexto de cambios y modernización del sistema de defensa. Durante 2026, el Gobierno nacional estableció un Plan de Adecuación y Reequipamiento Militar Argentino, orientado al reequipamiento, la modernización, el desarrollo de infraestructura estratégica y la recuperación de capacidades.

