Un presunto ataque informático al Ejército Argentino está siendo investigado por el Ministerio de Defensa y la Agencia Federal de Ciberseguridad. La alarma se encendió luego de que un cibercriminal publicara en un foro clandestino una base de datos que contendría información sensible de unos 50 mil efectivos. Entre los datos filtrados figurarían documentos de identidad, domicilios, historial de viajes, fotografías, y registros académicos.
La empresa Birmingham Cyber Arms LTD, especializada en inteligencia de amenazas, alertó sobre la venta del lote y detalló que los documentos están en formato PDF y capturas de pantalla. Según explicó su director, Mauro Eldritch, la forma en la que los archivos fueron extraídos sugiere una vulnerabilidad del tipo IDOR (referencia directa insegura a objetos), que permite recorrer secuencialmente perfiles de usuarios en un sistema vulnerable.
Desde el Ejército se emitió un comunicado en el que aclararon que la información comprometida sería de carácter administrativo y no afectaría la operatividad de la fuerza. Sin embargo, este jueves se amplió una denuncia presentada el 8 de mayo ante la División Delitos Informáticos de la Policía Federal, en busca de determinar el origen y el impacto real de la filtración.
Este episodio se suma a una serie de ciberataques recientes que han afectado a organismos públicos argentinos, como el RENAPER, la CNV y el Senado. Los datos filtrados suelen terminar en el mercado negro y pueden ser utilizados para fraudes, estafas o ataques de ransomware. Especialistas advierten que este tipo de incidentes expone vulnerabilidades críticas en los sistemas del Estado.

