Cada 31 de julio se celebra en Argentina el Día de la Siderurgia, una fecha que recuerda al general e ingeniero Manuel Nicolás Savio, considerado uno de los principales impulsores de la industria pesada nacional. La conmemoración coincide con el aniversario de su fallecimiento, ocurrido en 1948.
El legado de Manuel Savio
Durante su trayectoria, Savio promovió la creación de la Dirección General de Fabricaciones Militares, el Plan Siderúrgico Argentino y la Sociedad Mixta Siderúrgica Argentina (SOMISA). Su proyecto buscaba que el país produjera su propio acero y redujera la dependencia de materiales importados para desarrollar la construcción, el transporte y la industria manufacturera.
Jujuy, cuna de la siderurgia argentina
La provincia tuvo un papel fundamental en ese proceso a través de Altos Hornos Zapla, instalado en Palpalá. El 11 de octubre de 1945 se realizó allí la primera colada de arrabio del país, un acontecimiento considerado como el nacimiento de la siderurgia argentina y que transformó profundamente la actividad económica y social de la ciudad.
La jornada también reconoce el trabajo de quienes participan en la producción y transformación del hierro y el acero. Estos materiales resultan esenciales para fabricar viviendas, vehículos, herramientas, maquinarias e infraestructura, por lo que la siderurgia continúa siendo una actividad estratégica para el desarrollo productivo nacional.

