Hoy, 28 de agosto, se conmemora en Argentina el Día Nacional del Archivero, una fecha destinada a reconocer la labor de quienes, en silencio, organizan, custodian y difunden los documentos que conforman nuestra memoria colectiva
El origen de esta efeméride se remonta al 28 de agosto de 1821, cuando el gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Martín Rodríguez, junto con su ministro Bernardino Rivadavia, decretaron la creación del Archivo General de la Provincia de Buenos Aires, ubicado inicialmente en la emblemática Manzana de las Luces
El rol de los archiveros trasciende la mera conservación de papeles. Estas y estos profesionales no solo custodian la historia institucional, sino que garantizan el acceso público a la información, preservan documentos que son testimonio de derechos y decisiones, y colaboran con la investigación cultural, académica e histórica. Con la llegada de lo digital, su tarea se expande también hacia la digitalización y preservación electrónica, asegurando que la información perdure en el tiempo
Hoy celebramos y homenajeamos a estas personas que sostienen los cimientos de nuestra memoria. Sin archivos no hay memoria, y sin memoria no hay futuro: el Día del Archivero es una instancia para visibilizar su aporte esencial como guardianes del patrimonio documental

