Cada 18 de julio se conmemora el Día Mundial de la Escucha, una fecha que invita a prestar mayor atención a los sonidos del entorno y a reflexionar sobre la manera en que influyen en la vida cotidiana. La jornada también busca fomentar la escucha consciente, la educación sonora y el cuidado de los ambientes acústicos.
La celebración surgió en 2010 por iniciativa del World Listening Project. El día fue elegido en homenaje al nacimiento del compositor canadiense Raymond Murray Schafer, considerado uno de los principales impulsores de la ecología acústica y de los estudios sobre los paisajes sonoros.
Para este 2026, la propuesta se desarrolla bajo el lema “La escucha como práctica”, con el objetivo de reconocerla como una herramienta artística, cultural y social. La iniciativa plantea que los sonidos pueden transmitir conocimientos, recuerdos y experiencias vinculadas con las comunidades y el ambiente.
Entre las actividades promovidas para esta jornada se encuentran las caminatas sonoras, grabaciones de campo, conciertos, talleres y momentos de silencio destinados a identificar sonidos que habitualmente pasan inadvertidos. La fecha también invita a reducir la contaminación acústica y a recuperar la escucha atenta como una forma de comprender y relacionarse mejor con el mundo.

