Tras las renuncias de Sergio Lello Sánchez y Ignacio Pasquini, el gobierno provincial de Jujuy propuso los nombres de Alejandro Bossatti como procurador general y Gonzalo César De La Colina como procurador adjunto del Ministerio Público de la Acusación (MPA). Sin embargo, el proceso de designación generó fuertes críticas desde la oposición, que denunció una falta total de transparencia y calificó la sesión legislativa como “exprés”.
El diputado del Frente de Izquierda, Gastón Remy, fue una de las voces más duras al señalar que los nombramientos fueron realizados “a dedo” por el oficialismo. “Da asco ver cómo se manejan”, lanzó el legislador, cuestionando que los acusados en el juicio político “renunciaron sin defenderse” y que “de un día para el otro ya estaban los reemplazos definidos”. Según Remy, el procedimiento vulnera la independencia de una institución clave para el sistema judicial jujeño.
El diputado también criticó la falta de información sobre los fundamentos del juicio político a Lello Sánchez, al asegurar que “no se conoce el documento que dio origen al proceso” y que eso constituye “una irregularidad gravísima”. Además, cuestionó los vínculos políticos de los nuevos designados: Bossatti fue apoderado de la UCR y De La Colina del PJ, lo que —a su entender— demuestra “un pacto de impunidad y reparto de cargos entre los partidos tradicionales”.
Hasta el momento, el gobierno provincial no brindó explicaciones oficiales sobre los motivos de las renuncias ni sobre el procedimiento de selección de los nuevos funcionarios. En tanto, el clima político en la Legislatura sigue marcado por la tensión y las denuncias cruzadas sobre la conducción del MPA, un organismo clave en la investigación de delitos y el control judicial en la provincia.

