Un profundo malestar atraviesa al sector educativo jujeño tras conocerse que el 98% de los docentes consultados rechaza la propuesta salarial del Gobierno, que contempla un incremento del 10% en cuatro cuotas. La cifra surge de una encuesta realizada en redes sociales por el grupo “El Hormiguero Docente”, en la que participaron 618 educadores de distintos puntos de la provincia, y refleja un nivel de descontento casi unánime.
El conflicto no se limita al porcentaje ofrecido, sino que expone una problemática estructural vinculada a la pérdida sostenida del poder adquisitivo desde 2024, que según los docentes aún no fue compensada. Más del 60% de los encuestados plantea como prioridad la recuperación del 70% salarial atrasado, lo que evidencia que el reclamo no responde solo a la coyuntura actual sino a un deterioro acumulado en los últimos años.
El sondeo también deja en evidencia un clima de desconfianza y desgaste institucional. Más del 90% de los participantes considera que no son escuchados y cuestiona la falta de independencia sindical. A esto se suma el rechazo al incentivo por presentismo, percibido mayoritariamente como un mecanismo de presión que obliga a concurrir a trabajar aun en condiciones de enfermedad, profundizando el malestar laboral.
En este contexto, crece el respaldo a medidas de fuerza más contundentes, incluyendo paros por tiempo indeterminado y movilizaciones. La ayuda escolar otorgada por el Estado también es considerada insuficiente frente al aumento del costo de vida y de los materiales educativos. El conflicto docente, lejos de ser un reclamo aislado, pone en el centro del debate la precarización salarial y las condiciones de trabajo en el sistema educativo provincial.

