El pasado viernes 28 de febrero se desató un voraz incendio en una sucursal de Supermercados Comodín, ubicada en el barrio Ciudad de Nieva, que dejó en estado de alerta a la comunidad y a las autoridades. El siniestro, de rápida propagación, motivó una intervención inmediata de los equipos de emergencia y, tras las investigaciones preliminares, se procedió a la detención del gerente de la sucursal y de un empleado de mantenimiento.
El Ministerio Público de la Acusación, a través del fiscal Diego Funes, informó que ambos detenidos se encuentran imputados por su presunta participación en los hechos y que, mientras se profundiza la investigación, permanecerán bajo prisión preventiva. Según las primeras declaraciones, la medida se aplicó para garantizar el normal desarrollo de la causa y evitar posibles riesgos de entorpecer las pesquisas.
La audiencia imputativa realizada el lunes 3 de marzo consolidó la decisión judicial de mantener a los acusados en custodia, con plazos de prisión preventiva de 20 y 40 días para el gerente y el empleado, respectivamente. Durante la sesión, el juez reafirmó la necesidad de estas medidas cautelares, argumentando que la gravedad de los hechos y la incertidumbre sobre la causa del incendio justificaban una respuesta firme por parte del sistema judicial.
El saldo final del incidente confirmó la trágica pérdida de cinco vidas y la atención médica a 33 personas, quienes sufrieron intoxicación por inhalación de humo y monóxido de carbono. Las autoridades continúan trabajando para determinar si existió negligencia en el cumplimiento de las medidas de seguridad en el establecimiento, mientras la comunidad exige respuestas claras y la implementación de protocolos más estrictos que garanticen la prevención de futuros desastres.

