Un operativo encabezado por la Policía Federal Argentina (PFA) logró frustrar una masacre escolar que estaba siendo planificada por dos menores de edad en establecimientos educativos de las provincias de Jujuy y Buenos Aires. La amenaza fue detectada a partir de una alerta internacional y permitió intervenir antes de que los ataques se concretaran.
La investigación se inició en julio del año pasado, luego de que el FBI de Estados Unidos enviara un informe a la Unidad Fiscal Especializada en Ciberdelincuencia (UFECI), a cargo del fiscal Horacio Azzolin. En el documento se advertía sobre conversaciones en una red social entre dos usuarios que intercambiaban mensajes con contenido de odio, antisemitismo y supremacía racial, además de expresar su intención de llevar adelante una masacre escolar.
Ante la gravedad de la situación, la UFECI dio intervención al Departamento Unidad de Investigación Antiterrorista (DUIA) de la PFA, bajo la supervisión del Ministerio de Seguridad de la Nación. Mediante técnicas de Inteligencia de Fuentes Abiertas (OSINT), los investigadores lograron identificar a los sospechosos: dos menores de edad, uno residente en La Quiaca, Jujuy, y el otro en la localidad bonaerense de Miramar. En el marco de la pesquisa también se detectaron domicilios vinculados a la planificación en San Martín y Quilmes.
Con las pruebas reunidas, el Juzgado Federal N° 3 de Mar del Plata, a cargo del juez Santiago Inchausti, ordenó una serie de allanamientos, uno de los cuales se realizó en Jujuy con apoyo de la División Unidad Operativa Federal La Quiaca. Como resultado, se secuestraron armas blancas, municiones, dispositivos electrónicos y material con simbología nazi. La causa fue caratulada como “Intimidación Pública” y los elementos incautados quedaron a disposición de la Justicia Federal, mientras las autoridades advirtieron sobre el crecimiento de la radicalización juvenil a través de entornos digitales.

