Vecinos de Uquía volvieron a reclamar respuestas ante problemas vinculados al sistema cloacal, una situación que genera preocupación por la presencia de líquidos servidos y las consecuencias que puede tener sobre las condiciones sanitarias de la localidad. Los residentes exigen una intervención que permita solucionar el inconveniente y evitar que el problema continúe afectando los espacios de uso cotidiano.
El desborde de cloacas no representa solamente una molestia por los malos olores: la permanencia de aguas servidas en calles y sectores transitados constituye un riesgo ambiental y sanitario, especialmente ante la posible proliferación de insectos y el contacto de vecinos, niños y animales con los efluentes.
La problemática, además, no resulta nueva para Uquía. En 2022, la propia Comisión Municipal sancionó una ordenanza que daba cuenta de reiteradas quejas por aguas servidas que corrían o quedaban estancadas en espacios públicos, generando falta de higiene, malos olores y proliferación de insectos. Incluso años antes se había evaluado un proyecto para conectar las redes cloacales de Humahuaca, Uquía y Huacalera con plantas de tratamiento de líquidos cloacales.
Ante este escenario, el reclamo vuelve a poner bajo la lupa el estado de la infraestructura sanitaria en la localidad y la necesidad de respuestas de fondo, más allá de intervenciones temporales frente a cada desborde. Para los habitantes, contar con un sistema adecuado de saneamiento constituye un servicio básico indispensable para garantizar condiciones dignas de vida y evitar que una problemática recurrente termine naturalizándose.

