Operativos detectan un aumento en el tráfico ilegal de fauna silvestre en el norte provincial. En las últimas semanas, Gendarmería Nacional, en controles de rutina sobre la Ruta Nacional 34, decomisó 13 loros habladores (Amazona aestiva) que eran transportados de manera irregular sin la documentación ni condiciones sanitarias exigidas por la normativa de protección de fauna silvestre. Los ejemplares fueron derivados al Centro de Atención de Fauna Autóctona de Jujuy (CAFAJu), donde veterinarios especializados evalúan su estado para su recuperación y posible reinserción en su hábitat natural.
Las autoridades ambientales recordaron que la tenencia, transporte y comercialización de especies autóctonas están prohibidos por la Ley Nacional de Conservación de la Fauna (22.421) y regulaciones provinciales, y que estos procedimientos se llevan a cabo como parte de un plan de control más amplio contra el tráfico de fauna. Además de este reciente operativo, en lo que va del año se han registrado rescates de tucanes, búhos y otras especies en diversas localidades como San Pedro de Jujuy y El Piquete, alertando sobre la persistencia de prácticas ilegales en zonas urbanas y rurales.
El tráfico de animales silvestres es una actividad ilícita que amenaza la biodiversidad local y nacional, y en Argentina afecta a numerosas especies de aves, reptiles y mamíferos, muchas de ellas bajo algún grado de amenaza según informes de organizaciones especializadas. La captura y el comercio ilegal no solo reducen las poblaciones naturales, sino que también pueden provocar desequilibrios ecológicos y riesgos sanitarios, ya que el traslado y la venta de fauna fuera de su entorno genera estrés y enfermedades en los animales.
Frente a este escenario, organismos provinciales y nacionales intensifican campañas de concientización, facilitan líneas de denuncia ciudadana y articulan operativos conjuntos con fuerzas de seguridad, con el fin de desarticular redes de tráfico y proteger la fauna autóctona. Las autoridades insisten en que la colaboración comunitaria es clave para frenar estas prácticas y asegurar la preservación de las especies en el norte jujeño, donde la rica biodiversidad se ve particularmente vulnerable ante el avance de estos delitos ambientales.

