La cercanía de Semana Santa expone una situación dispar y preocupante para el sector hotelero tanto en Jujuy como a nivel nacional, donde las reservas avanzan con cautela y predominan decisiones de último momento en un contexto económico restrictivo. En la provincia, si bien existe expectativa por el turismo religioso, los niveles actuales de ocupación se mantienen moderados y evidencian un cambio en el comportamiento de los viajeros.
En Jujuy, los últimos datos oficiales muestran que la ocupación hotelera ronda el 60%, con picos en la Quebrada de Humahuaca y cifras más bajas en otras regiones, lo que refleja una demanda desigual dentro del territorio . Además, el perfil del turista cambió: predominan estadías cortas, de apenas 2 a 2,5 noches, y reservas realizadas sobre la fecha, lo que genera incertidumbre en el sector privado a pocos días del inicio del fin de semana largo .
A nivel nacional, el panorama también muestra señales de alerta. Según relevamientos turísticos recientes, el movimiento previo a Semana Santa fue moderado, con viajeros que optaron por escapadas breves, destinos cercanos y un gasto más austero . Incluso en destinos tradicionales se registraron niveles de ocupación por debajo de lo esperado, evidenciando una tendencia generalizada marcada por la inflación, el costo del transporte y la cercanía entre feriados, factores que influyen directamente en la planificación de viajes.
En este contexto, el sector hotelero enfrenta el desafío de sostener la actividad con un turista más selectivo y menos previsible. Si bien en Jujuy las autoridades proyectan un impacto económico positivo durante Semana Santa, la realidad muestra que la recuperación aún es frágil y depende de reservas de último momento, consolidando un escenario de incertidumbre tanto en la provincia como en el resto del país.

