A mitad de este año, los números oficiales muestran que de más de 400 basurales registrados en la provincia, apenas 23 fueron cerrados, muy lejos del objetivo inicial de la empresa estatal GIRSU S.E. (Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos). La situación generó fuertes críticas por parte del abogado ambientalista y diputado electo de La Libertad Avanza, Kevin Ballesty, quien calificó al organismo como “una fachada de política ambiental”.
Críticas al modelo de endeudamiento
Ballesty sostuvo que GIRSU fue creada principalmente para pedir préstamos en dólares y euros, y no para resolver de fondo la problemática ambiental. “Así como Cauchari sirvió para endeudarse bajo la excusa del cambio de matriz energética, en el caso de GIRSU se usó el discurso ambiental para salir a buscar financiamiento externo”, denunció. Recordó además que la primera ley habilitaba a la empresa a endeudarse hasta 25 millones de dólares, cifra que luego se duplicó a 50 millones.
De sociedad estatal a sociedad anónima
El debate en la Legislatura sobre la conversión de empresas estatales a sociedades anónimas también puso en foco a GIRSU. Según Ballesty, el traspaso tardó casi dos años en tratarse y genera sospechas sobre la falta de transparencia. “Cuando una sociedad del Estado pasa a ser S.A., deja de estar bajo la órbita de la Auditoría General de la Provincia y pasa al Consejo Profesional de Ciencias Económicas. No sorprende el interés del radicalismo en influir en ese organismo”, señaló.
Resultados que generan dudas
Para el abogado ambientalista, los logros de GIRSU son apenas “una foto de campaña” y no una verdadera política ambiental. “Ni siquiera se avanzó en el saneamiento de 100 basurales. A la fecha, las empresas generan más dudas que certezas y cuando los números se conozcan será un escándalo institucional”, advirtió. Ballesty adelantó que ya trabajan en presentaciones judiciales contra lo que considera un esquema de endeudamiento y vaciamiento estatal.

