En distintos barrios de San Salvador de Jujuy, el mal estado de las calles se ha convertido en una preocupación constante para los vecinos. Baches profundos, calzadas sin pavimentar y desbordes de agua que deterioran aún más las arterias son parte del paisaje diario. A pesar de los reclamos y las promesas de mejoras, el problema persiste, generando dificultades tanto para peatones como para conductores.
Quienes transitan a diario por estas calles advierten sobre el riesgo de accidentes y el daño que sufren los vehículos. Además, en días de lluvia, muchas calles se tornan intransitables, afectando la movilidad de los vecinos y el acceso a servicios esenciales. Si bien desde la Municipalidad se han realizado algunas reparaciones, estas resultan insuficientes o, en muchos casos, temporales, lo que lleva a que el problema se repita una y otra vez.
Los residentes de barrios como Alto Comedero, Malvinas y Cuyaya han manifestado su preocupación y pedido soluciones concretas. Sin embargo, hasta el momento, los trabajos de mantenimiento parecen avanzar a un ritmo lento y desigual, dejando en evidencia la necesidad de una planificación más eficiente. Mientras tanto, los jujeños continúan lidiando con calles en mal estado y esperando respuestas que, por ahora, parecen postergadas.



