La astronomía y la prevención espacial vuelven a ocupar un lugar central este 30 de junio, fecha en la que se conmemora el Día Internacional de los Asteroides. La jornada, proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 2016, busca promover la conciencia pública sobre estos cuerpos celestes y la importancia de contar con sistemas de detección temprana ante posibles amenazas para la Tierra.
La fecha recuerda el evento de Tunguska, ocurrido el 30 de junio de 1908 en Siberia, Rusia, cuando una gran explosión aérea arrasó una extensa zona boscosa. Aunque no se trató de un impacto directo contra la superficie, el fenómeno quedó registrado como el mayor evento de este tipo en la historia moderna y se convirtió en una referencia clave para estudiar los riesgos asociados a objetos cercanos al planeta.
Actualmente, las agencias espaciales mantienen un seguimiento constante de los llamados asteroides cercanos a la Tierra. La Agencia Espacial Europea informó que en noviembre de 2025 se superó el registro de 40.000 objetos detectados, una cifra que refleja el avance de los telescopios y programas de observación. Sin embargo, los especialistas advierten que todavía existen asteroides por descubrir, especialmente aquellos de tamaño mediano que podrían generar daños a escala regional.
En ese contexto, el Día de los Asteroides también pone en valor el trabajo de organismos como la NASA y otras instituciones científicas dedicadas a la defensa planetaria. Misiones como DART, que probó la posibilidad de desviar un asteroide, y proyectos como NEO Surveyor, orientado a mejorar la detección de objetos espaciales, muestran que la prevención ya forma parte de la agenda científica internacional.

