Cada 29 de septiembre se celebra en Argentina el Día del Inventor, una fecha destinada a reconocer a quienes, mediante la creatividad, la investigación y el ingenio, desarrollan soluciones capaces de transformar la vida cotidiana. La jornada fue elegida en homenaje al nacimiento de Ladislao José Biro, creador de la birome y una de las figuras más destacadas de la historia de la inventiva en el país.
Biro nació el 29 de septiembre de 1899 en Budapest, Hungría, y llegó a la Argentina en 1940, donde continuó desarrollando sus proyectos. Su creación más famosa surgió de la necesidad de encontrar un instrumento de escritura más práctico que las plumas de la época: diseñó un sistema con una pequeña esfera en la punta que permitía distribuir la tinta de manera uniforme. La birome fue patentada en Argentina en 1943.
El nombre “birome” nació de la combinación de los apellidos Biro y Meyne, en referencia a Juan Jorge Meyne, socio del inventor. Sin embargo, el bolígrafo no fue su única creación: a lo largo de su vida, Biro trabajó en decenas de desarrollos y llegó a patentar inventos vinculados con los automóviles, electrodomésticos y otros dispositivos. Falleció en Buenos Aires el 24 de octubre de 1985.
El Día Nacional del Inventor busca mantener vigente ese espíritu de innovación y destacar la importancia de quienes encuentran respuestas nuevas a problemas cotidianos. La fecha también permite poner en valor el desarrollo científico y tecnológico y recordar que muchas de las herramientas incorporadas actualmente a la vida diaria comenzaron alguna vez como una idea que alguien decidió llevar a la práctica.

